En mi consulta profesional, hago clínica psicoanalítica para adolescentes, jóvenes y adultos. En modalidad individual o de pareja.
Mi trayectoria profesional, vinculada hacia otras esferas antes de 2020 dio un vuelco como consecuencia de la pandemia.
Teniendo en cuenta mi formación y mi propio análisis personal (que continúa), y entendiendo que era un momento muy importante y necesario, decidí a enfocarme de lleno en el psicoanálisis y a acompañar a muchas personas que necesitaban construir o reconstruir caminos.
El psicoanálisis es una herramienta magnífica para trabajar el autoconocimiento y la autotransformación. y, si bien hay quienes lo confunden con la psicología, es imprescindible dejar claro que son disciplinas diferentes cuyos enfoques discurren por caminos distintos. Quizás podamos decir que se nutren o suman conocimientos, pero no son la misma cosa.
El psicoanálisis plantea indagar en cuestiones más profundas, no tan accesibles a la consciencia ni a la razón y, desde ese espacio más recóndito sí, modificar aspectos de la vida cotidiana que nos detienen o impiden cambiar.
Es mirarse a un espejo con honestidad brutal, cuestionando excusas y patrones repetidos; es salirse del lugar cómodo donde se hacen las cosas en «piloto automático».